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El
vuelo mágico de las libélulas, luciérnagas y mariposas
conforma una unidad temática coherente en lo que atañe
al asombro japonés vertido en el haiku. Estas tres familias de
insectos –que plasman el asombro por lo que vuela con levedad-
logran tener en vilo a un hombre como el japonés que quiso saber
de sí mismo a través de lo que observaba del mundo. El
haiku es el Arte de mirar, de mirar el universo que nos rodea con la
implicación emocional del que le va la vida en ello; porque,
ciertamente, lo sepamos o no, nos va la vida en ello. |
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