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la consideración que la magia ha merecido en las culturas antiguas,
da fe un hecho fácilmente comprobable: tanto en Mesopotamia como
en Egipto, civilizaciones que coinciden en desarrollar un tipo propio
de escritura y emplearla no sólo con una finalidad eminentemente
comercial y administrativa, sino también para registrar el saber
y la creación literaria, no faltan textos de carácter
mágico, ya sea sobre tablillas cuneiformes, ya sea sobre papiros
egipcios. Tales textos difícilmente hubieran sido recogidos por
escrito si no hubieran sido vistos como parte de un acervo de conocimientos
que merece la pena ser conservado y transmitido. |
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